Avellanos
Avellano europeo en plena expansión
El avellano europeo encontró en el valle central de Chile uno de sus mejores climas fuera del Mediterráneo. Nuestros huertos en San Rafael producen avellanas de calibre y calidad exportable, con cosecha mecanizada y manejo de precisión durante todo el año.
El avellano en Chile
Chile se convirtió en el principal productor de avellana europea del hemisferio sur, y el valle central concentra buena parte de esa expansión. Es un árbol noble y resistente, pero la diferencia entre un huerto correcto y uno excelente está en el manejo: así lo trabajamos en nuestro campo.
Del huerto al secado
Nuestros huertos
Avellanas recién cosechadas
Avellanas secas
Cómo trabajamos el avellano
Seis pilares definen el manejo de nuestros huertos en San Rafael:
- Suelo preparado en profundidad: antes de plantar subsolamos hasta más de un metro para romper las capas compactadas. Las raíces del avellano necesitan respirar y drenar bien: un suelo que retiene agua en invierno frena el árbol por completo.
- Riego por goteo y fertirrigación: en primavera y verano el avellano exige agua constante. Regamos por goteo e inyectamos los nutrientes directamente en el agua, para que cada fruto llene bien y no quede vano.
- Polinización diseñada: el avellano no puede polinizarse con su propia variedad, así que el huerto se diseña desde el día uno con polinizadoras compatibles distribuidas estratégicamente, sincronizadas con la floración de invierno.
- Poda para producir todos los años: combatimos la alternancia productiva (un año mucho, otro poco) con poda profesional que mantiene la copa iluminada hasta el centro del árbol.
- Control de humedad: monitoreamos la humedad del suelo durante toda la temporada y, después de la cosecha, controlamos el secado de la avellana hasta su punto óptimo: es lo que asegura calidad, sabor y una larga vida de almacenaje.
- Cosecha tecnificada: la avellana cae naturalmente entre febrero y abril. Mantenemos el suelo del huerto plano y limpio para que las máquinas recolectoras levanten el fruto antes de las primeras lluvias de otoño.